Piercing en el cartilago

Periodista   Junio 14, 2017   Comentarios desactivados en Piercing en el cartilago

El piercing en el cartilago es una variante del que habitualmente se pone en la oreja, ya que por lo general este accesorio se dispone es en el lóbulo de la misma. No obstante, también es posible colocarlo en zonas como la fosa triangular, el trago, el antitrago, el antehelix y otras más que están conformados por cartílagos, los cuales son más difíciles de perforar.

El cartílago es la materia dura, por así decirlo, de la oreja. Este se clasifica en tres tipos: hialino, elástico y fibroso. En el caso de la oreja, prepondera el de tipo elástico, que es más blando que el que por ejemplo se puede encontrar en la nariz. Es importante indicar que deja una cicatriz permanente y que por lo tanto una vez lo tengas no puedes esperar que el espacio que deja sane y se cierre.

Otro aspecto a considerar es que es más delicado en cuanto a la limpieza, ya que el cartílago una vez perforado es más susceptible a las infecciones. Por todos estos motivos, te damos a continuación algunas sugerencias y descripciones de los tipos de piercing en el cartilago.

Tipos de piercing en el área del cartílago de la oreja

De acuerdo al sitio donde se ubiquen, estos piercing tienen denominaciones y consideraciones particulares tanto para su colocación como para su mantenimiento. A continuación te describimos cada uno de ellos:

Piercing hélix

Colocado en la zona más superior de la oreja, suele tener forma de aro y también es el más sencillo de colocar, pues el cartílago es delgado en dicha región.

Piercing en el antihélix

Este piercing en el cartilago se dispone en la zona donde hay una suerte de bolita de carne, es decir, entre la mejilla y el inicio de la fosa de la oreja.

Piercing hélix interno

Se perfora justo en el sitio donde el hélix se enlaza con el canal de audición, es decir, puede quedar un tanto oculto por lo que debe tener un tamaño y forma llamativa.

Piercing transversal

Se coloca en la parte superior de la oreja y conlleva un par de perforaciones. La pieza es una barra de metal que queda totalmente expuesta al ir de una perforación a la otra.

Un piercing en el cartilago necesita de limpieza con alcohol dos veces al día. Por otra parte, luce bastante y es de los más atractivos en el mundo de tatuajes y piercings. Atrévete a llevar uno, pues a fin de cuentas es solo para los más osados.