Piercing argolla

Periodista   junio 14, 2017   Comentarios desactivados en Piercing argolla

Los piercing argolla es una de las frecuentes perforaciones que se hacen en todo el cuerpo. Es una moda que se ha ido expandiendo, proveniente de viejas culturas alrededor del mundo.

Este tipo joya es fabricada en titanio, acero quirúrgico, platino, oro y plata. Algunos tienen la particularidad de propiciar una curación más rápida como el acero quirúrgico y el titanio, mientras que los otros son poco comunes para este tipo de trabajo.

Tipos de piercing

Existen varios modelos de piercing argolla. Este tipo de piercing es el favorito de quienes prefieren hacerse por primera una vez una perforación. Entre estos destacan:

Aro fino

Es un tipo de argolla muy fina y elegante, se utiliza para varios tipos de piercing. Como por ejemplo en el ombligo, en la nariz, en las orejas.

Aro grueso

Es un tipo de aro liso, sirve también para piercing en diferentes partes del cuerpo.

Aro dorado

Es un tipo de argolla principalmente de oro y tiene dibujos.  Se usa para los piercing en la nariz.

Captive bar

Es la sucesión del aro grueso. Son anillos cerrados que pueden girarse 360 grados. Recomendados para los piercing ya curados.

Captive bead / clousure ring

Es tipo de piercing argolla que se cierra a presión. Es la más vendida de las joyas, se usa en cejas, nariz, labios, ombligos, entre otros.

Circular barbell

Una bella y pequeña joya que es usada para los piercing en los pezones y faciales. También se encuentran en forma de herradura con bolitas en los extremos, útiles para los piercing en la nariz.

Ear Plug

Es un tipo de piercing que se usa en la oreja y varía según el tamaño del orificio. Se pueden combinar con otro tipo de joyas. 

Definitivamente, un piercing argolla es la mejor opción cuando se decide hacerse una perforación en el cuerpo. Si bien duele como toda perforación, esta depende del área del cuerpo donde se realice.

Es importante también que se mantenga el tratamiento adecuado para evitar complicaciones luego de haberse colocado la argolla.  Las complicaciones pueden ser infección en el área del piercing, reacciones alérgicas o alteraciones en la zona de cicatrización.